viernes, 3 de febrero de 2012
Claro que si recordamos la génesis de la Arquitectura, entenderemos que no existe Arquitectura del Pasado, Arquitectura del Presente, ni Arquitectura del Futuro, ya que la Arquitectura es de todos los tiempos vive y no morira mientras existan soñadores e idealistas llamados Arquitectos, los cuales la haran vivir siempre que se lo propongan en cualquier coyuntura del tiempo....
El proyecto del Rascasuelos
El proyecto Rascasuelos está a cargo del estudio de arquitectura BNKR, integrado por jóvenes arquitectos, diseñadores y urbanistas mexicanos. El proyecto ha sido pensado para construirse debajo de la plancha del Zócalo de Ciudad de México.
El Rascasuelos busca concentrar todas las actividades de la zona, de forma que las mismas puedan desempeñarse de modo organizado sin afectar al entorno arquitectónico.
El diseño parte de la tipología urbana tradicional, el rascacielos, pero invirtiendo dicha solución, a partir de una pirámide enterrada en el subsuelo, con lo que se evita la alteración de la plaza y los edificios circundantes.
La resolución de esta construcción se plantea en base a la superposición de estratos, de manera semejante a como se construyera la Plaza de la Constitución desde la época prehispánica. Esta plaza fue edificada en diversas capas que se superponen a los cimientos ya existentes desde la época precolombina.
El diseño con forma de pirámide invertida cuenta con una cubierta transparente que oficia de piso y permite la entrada de luz natural. De este modo, la plaza continúa cumpliendo sus funciones de manera inalterada y el rascasuelos se convierte en una gigantesca luminaria. Esta tipología permite solucionar la falta de espacio en una zona de gran importancia histórico-cultural
El Rascasuelos busca concentrar todas las actividades de la zona, de forma que las mismas puedan desempeñarse de modo organizado sin afectar al entorno arquitectónico.
El diseño parte de la tipología urbana tradicional, el rascacielos, pero invirtiendo dicha solución, a partir de una pirámide enterrada en el subsuelo, con lo que se evita la alteración de la plaza y los edificios circundantes.
La resolución de esta construcción se plantea en base a la superposición de estratos, de manera semejante a como se construyera la Plaza de la Constitución desde la época prehispánica. Esta plaza fue edificada en diversas capas que se superponen a los cimientos ya existentes desde la época precolombina.
El diseño con forma de pirámide invertida cuenta con una cubierta transparente que oficia de piso y permite la entrada de luz natural. De este modo, la plaza continúa cumpliendo sus funciones de manera inalterada y el rascasuelos se convierte en una gigantesca luminaria. Esta tipología permite solucionar la falta de espacio en una zona de gran importancia histórico-cultural
Rascasuelos
Dentro de este panorama surge una nueva tipología de diseño arquitectónico conocida como rascasuelos, que consiste en el desarrollo de la edificación, no en altura como es tradicional, sino hacia el subsuelo.
El rascasuelos surge como una respuesta innovadora a las necesidades de la zona del Zócalo de la Ciudad de México, zona donde se concentra la actividad comercial, cultural, laboral y habitacional de la ciudad.
El rascasuelos surge como una respuesta innovadora a las necesidades de la zona del Zócalo de la Ciudad de México, zona donde se concentra la actividad comercial, cultural, laboral y habitacional de la ciudad.
Materiales inteligentes
La arquitectura moderna se plantea la construcción de casas que incorporan materiales constructivos con capacidades semejantes a las de los seres
Se denomina como materiales inteligentes a una nueva generación de materiales que poseen cualidades especiales que les permiten responder a los estímulos externos. Dichos materiales pueden cambiar sus propiedades físicas de manera controlada frente a un estímulo predeterminado.
Un material inteligente es amigable con el medioambiente, su fabricación emplea un bajo consumo energético, mejora la calidad de los materiales tradicionales y prolonga la vida útil del objeto.
Los materiales inteligentes pueden cambiar su forma, color o propiedades eléctricas o físicas como respuesta a estímulos o cambios provenientes del medio.
Se denomina como materiales inteligentes a una nueva generación de materiales que poseen cualidades especiales que les permiten responder a los estímulos externos. Dichos materiales pueden cambiar sus propiedades físicas de manera controlada frente a un estímulo predeterminado.
Un material inteligente es amigable con el medioambiente, su fabricación emplea un bajo consumo energético, mejora la calidad de los materiales tradicionales y prolonga la vida útil del objeto.
Los materiales inteligentes pueden cambiar su forma, color o propiedades eléctricas o físicas como respuesta a estímulos o cambios provenientes del medio.
Clasificación de los materiales inteligentes de acuerdo a su funcionamiento:
• Materiales piezoeléctricos: son aquellos que tienen la capacidad de cambiar de forma frente a un impulso eléctrico, deformándose o comprimiéndose. Su principal aplicación es en la fabricación de sensores.
• Materiales con memoria: estos materiales tienen la capacidad de recobrar su forma original una vez que el estímulo ha desaparecido. Por ejemplo el níquel y el titanio.
• Materiales fotoactivos: son los que están en condiciones de responder de forma diferenciada a los estímulos lumínicos (luz solar o artificial). Estos materiales se dividen en: fotoluminiscentes, emiten luz al ser expuestos a determinados estímulos (fluorescentes, fosforescentes y electroluminiscentes); cromoactivos, cambian de color frente a un estímulo externo como luz solar, presión, rayos X, temperatura, etc. (fotocrómicos, termocrómicos y electrocrómicos).
Los nanomateriales:
Los nanomateriales son aquellos materiales inteligentes derivados de la nanotecnología.
Estos materiales poseen cualidades que pueden ser cambiadas a voluntad y que tienen diversas aplicaciones, principalmente en el campo de la industria y la arquitectura. Como ejemplo podemos citar las fibras inteligentes para la confección de ropa, los materiales constructivos ultra ligeros y más resistentes.
• Materiales piezoeléctricos: son aquellos que tienen la capacidad de cambiar de forma frente a un impulso eléctrico, deformándose o comprimiéndose. Su principal aplicación es en la fabricación de sensores.
• Materiales con memoria: estos materiales tienen la capacidad de recobrar su forma original una vez que el estímulo ha desaparecido. Por ejemplo el níquel y el titanio.
• Materiales fotoactivos: son los que están en condiciones de responder de forma diferenciada a los estímulos lumínicos (luz solar o artificial). Estos materiales se dividen en: fotoluminiscentes, emiten luz al ser expuestos a determinados estímulos (fluorescentes, fosforescentes y electroluminiscentes); cromoactivos, cambian de color frente a un estímulo externo como luz solar, presión, rayos X, temperatura, etc. (fotocrómicos, termocrómicos y electrocrómicos).
Los nanomateriales:
Los nanomateriales son aquellos materiales inteligentes derivados de la nanotecnología.
Estos materiales poseen cualidades que pueden ser cambiadas a voluntad y que tienen diversas aplicaciones, principalmente en el campo de la industria y la arquitectura. Como ejemplo podemos citar las fibras inteligentes para la confección de ropa, los materiales constructivos ultra ligeros y más resistentes.
La casa inteligente
Una casa inteligente es aquella que emplea la tecnología asociada con la arquitectura para brindar mayor confort y seguridad, a la vez que se optimiza el uso de energía.
En las casas inteligentes se emplean simultáneamente la electricidad, la informática y la electrónica, para la creación del diseño arquitectónico. El principio que rige estas casas es el de la domótica, tecnología mediante la cual se pueden controlar a distancia los aparatos y electrodomésticos del hogar y que es aplicable a casas y apartamentos en la ciudad o en las zonas rurales.
En las casas inteligentes se emplean simultáneamente la electricidad, la informática y la electrónica, para la creación del diseño arquitectónico. El principio que rige estas casas es el de la domótica, tecnología mediante la cual se pueden controlar a distancia los aparatos y electrodomésticos del hogar y que es aplicable a casas y apartamentos en la ciudad o en las zonas rurales.
Características de las casas inteligentes:
Estas casas poseen dispositivos automáticos de control (alarmas contra fuego e intrusos, vigilancia interna y remota, etc.) lo que las hace más seguras que una casa tradicional. Elementos de seguridad como persianas, rejas, bloqueo de puertas y ventanas, entre otros, también pueden comandarse a la distancia con esta tecnología.
Mediante el control de la temperatura ambiente, la iluminación y el consumo de electrodomésticos, estas casas contribuyen a disminuir el consumo energético, redundando en un ahorro de recursos y dinero, además de favorecer al medioambiente.
La tecnología genera un mayor confort en este tipo de casas, optimizando el funcionamiento de los electrodomésticos, facilitando tareas y permitiendo el control de las mismas desde áreas remotas.
El control del medioambiente interno permite programar equipos de calefacción, aire acondicionado, iluminación, etc.
También se pueden programar tareas hogareñas como la limpieza automática, el encendido del horno para cocinar alimentos previamente ubicados en su interior, el encendido del lavarropas y otros equipos del hogar.
Además permite la comunicación interna dentro de la casa mediante la conexión en red de todos los ordenadores, a nivel exterior mediante el acceso a internet.
Esta tecnología puede emplearse en la construcción de casas diseñadas especialmente, pero también puede adaptarse a residencias ya existentes, mediante una adecuada planificación.
El principal inconveniente que tienen estas casas es su elevado costo inicial, el cual es amortizado con el paso del tiempo, mediante el ahorro energético que generan.
Estas casas poseen dispositivos automáticos de control (alarmas contra fuego e intrusos, vigilancia interna y remota, etc.) lo que las hace más seguras que una casa tradicional. Elementos de seguridad como persianas, rejas, bloqueo de puertas y ventanas, entre otros, también pueden comandarse a la distancia con esta tecnología.
Mediante el control de la temperatura ambiente, la iluminación y el consumo de electrodomésticos, estas casas contribuyen a disminuir el consumo energético, redundando en un ahorro de recursos y dinero, además de favorecer al medioambiente.
La tecnología genera un mayor confort en este tipo de casas, optimizando el funcionamiento de los electrodomésticos, facilitando tareas y permitiendo el control de las mismas desde áreas remotas.
El control del medioambiente interno permite programar equipos de calefacción, aire acondicionado, iluminación, etc.
También se pueden programar tareas hogareñas como la limpieza automática, el encendido del horno para cocinar alimentos previamente ubicados en su interior, el encendido del lavarropas y otros equipos del hogar.
Además permite la comunicación interna dentro de la casa mediante la conexión en red de todos los ordenadores, a nivel exterior mediante el acceso a internet.
Esta tecnología puede emplearse en la construcción de casas diseñadas especialmente, pero también puede adaptarse a residencias ya existentes, mediante una adecuada planificación.
El principal inconveniente que tienen estas casas es su elevado costo inicial, el cual es amortizado con el paso del tiempo, mediante el ahorro energético que generan.
Arquitectura genética
Las nuevas tecnologías introducen cambios sustanciales en la manera de proyectar los espacios habitables. Con la llegada de la nanotecnología, la biotecnología y las innovaciones informáticas, comienza la era de la vivienda inteligente que interactúa con el usuario.
Esta nueva modalidad se denomina arquitectura genética y deriva de la combinación de la biología y la física, de la cual se extraen leyes naturales estructurales con el fin de aprovecharlas para el diseño arquitectónico.
Las personas tratan de adaptarse al medio físico-espacial en que habitan, arraigando sus conductas a dicho espacio. Por tanto, la vivienda es un hábitat que tiene la capacidad de potenciar, inhibir o atenuar el comportamiento de sus habitantes.
El concepto de arquitectura genética:
El objetivo de la arquitectura genética consiste en convertir las viviendas en objetos vivientes habitables, lo cual cambiaría todos los conceptos hasta ahora conocidos.
Existen actualmente investigaciones que experimentan con edificaciones con paredes y techos de material vegetal, también con paredes de piel, las cuales se calefaccionarían mediante el calor aportado por las venas de dichos materiales, en las que circularía savia o sangre artificial. Estas paredes poseerían la capacidad de calentarse o enfriarse de acuerdo a la estación del año. Además aportarían oxígeno para la respiración. Estas estructuras contarían con la capacidad de obtener nutrientes por sus propios medios.
La construcción de estas viviendas vivientes, estaría dada por un diseño genético, mediante el cual podría construirse a sí misma y autorrepararse, adaptándose al entorno y evolucionando.
Los materiales para la construcción de estas viviendas serían semillas orgánicas que deberían sembrarse en un terreno preseleccionado, el cual debería recibir ciertos cuidados, para obtener en poco tiempo, la casa deseada.
Estas viviendas poseerían las características de un animal o planta, incluida la capacidad de comprender el estado de ánimo de sus habitantes, brindándoles consuelo y cuidados.
La arquitectura genética fusiona por tanto criterios biológicos, informáticos, nanotecnológicos y físicos. La información genética tomada del ADN se codificará y transmitirá a una máquina encargada de construir la vivienda de acuerdo a dicha información, sin la intervención de la mano de obra humana.
Esta nueva modalidad se denomina arquitectura genética y deriva de la combinación de la biología y la física, de la cual se extraen leyes naturales estructurales con el fin de aprovecharlas para el diseño arquitectónico.
Las personas tratan de adaptarse al medio físico-espacial en que habitan, arraigando sus conductas a dicho espacio. Por tanto, la vivienda es un hábitat que tiene la capacidad de potenciar, inhibir o atenuar el comportamiento de sus habitantes.
El concepto de arquitectura genética:
El objetivo de la arquitectura genética consiste en convertir las viviendas en objetos vivientes habitables, lo cual cambiaría todos los conceptos hasta ahora conocidos.
Existen actualmente investigaciones que experimentan con edificaciones con paredes y techos de material vegetal, también con paredes de piel, las cuales se calefaccionarían mediante el calor aportado por las venas de dichos materiales, en las que circularía savia o sangre artificial. Estas paredes poseerían la capacidad de calentarse o enfriarse de acuerdo a la estación del año. Además aportarían oxígeno para la respiración. Estas estructuras contarían con la capacidad de obtener nutrientes por sus propios medios.
La construcción de estas viviendas vivientes, estaría dada por un diseño genético, mediante el cual podría construirse a sí misma y autorrepararse, adaptándose al entorno y evolucionando.
Los materiales para la construcción de estas viviendas serían semillas orgánicas que deberían sembrarse en un terreno preseleccionado, el cual debería recibir ciertos cuidados, para obtener en poco tiempo, la casa deseada.
Estas viviendas poseerían las características de un animal o planta, incluida la capacidad de comprender el estado de ánimo de sus habitantes, brindándoles consuelo y cuidados.
La arquitectura genética fusiona por tanto criterios biológicos, informáticos, nanotecnológicos y físicos. La información genética tomada del ADN se codificará y transmitirá a una máquina encargada de construir la vivienda de acuerdo a dicha información, sin la intervención de la mano de obra humana.
Arquitectura sostenible
Hace unos días leímos una entrevista de Felipe Pich-Aguilera, un arquitecto presidente del Green Building Councli Spain.
Afirmaba que: “La arquitectura sostenible es la única que será viable en un futuro próximo”
El despacho Pich-Aguilera ha sido uno de los pioneros en España en apostar por una arquitectura industrializada y sostenible, por promover procesos de construcción amables con el medioambiente, por invertir e investigar en nuevos materiales. Un camino difícil y, en sus inicios, muy en solitario.
La primera pregunta de la entrevista fue:
-¿Cuál es el abecé de un proyecto arquitectónico sostenible?
A lo que respondió:
“Existen varios frentes que debe cubrir un edificio que quiera llamarse “sostenible”, es el equilibrio entre todos ellos el que lo hace más o menos bueno. Lo más importante es que la arquitectura del edificio esté concebida de tal modo que se implique un mínimo de recursos materiales y de energía tanto en su construcción como en la obtención de sus condiciones de uso y confort interior (iluminación, clima, agua,...). Hoy en día no es difícil reducir a la mitad esas demandas con respecto a la edificación convencional.
Por otro lado, hemos de ver qué parte de esa demanda de materiales y de energía puede producirse a partir de recursos renovables. Es decir, cómo esos elementos constructivos pueden ser reciclados en un futuro en otros componentes sin necesidad de producir escombro hacia el vertedero y también cómo podemos obtener buena parte de la energía que consume el edificio –calefacción, electrodomésticos, iluminación...- a partir de sistemas de producción de energía renovable –placas solares térmicas, paneles fotovoltaicos, microgeneración eólica...- y maquinaria eficiente ubicada en el propio edificio.
La combinación del conjunto de estos factores, en las circunstancias particulares de cada caso es lo que cuenta, de modo que es más una cuestión de equilibrio entre vectores diversos, que de la fuerza específica que pueda tener cada uno de ellos por separado. Es ésta, y no otra, la arquitectura contemporánea, es decir, la arquitectura genuina de nuestro tiempo, capaz de identificar y transmitir los nuevos valores de una sociedad en plena transformación.”
A la pregunta de si la arquitectura sostenible es rentable y porqué, respondió:
“La arquitectura sostenible es la única que será viable en un futuro próximo. Acaba de aprobarse una Directiva Europea que obliga a que a partir del 2020 todos los edificios públicos produzcan la misma energía que consumen. Esto supone un reto muy fuerte y una tendencia irreversible. Un edificio ineficiente desde el punto de vista ambiental será inasumible por sus costes económicos.
Pero de hecho, hoy ya es más barato un edificio sostenible que otro que no lo es, si contamos no sólo la inversión inicial sino toda la vida útil del edificio ya que los sobrecostes iniciales se amortizan en rangos de tiempo de entre dos y siete años.”
Y continua la entrevista con muchas más cosas interesantes. Lo que más nos llamó la atención a nosotras fue la siguiente afirmación:
“La arquitectura no puede ser un fin en sí misma, sino un modo de cambiar nuestro entorno, un instrumento para mejorar. Ese impulso renovador y vital que tiene la arquitectura de las Vanguardias ha topado siempre con la “academia”, con la tremenda inercia de lo que está establecido y que reacciona en contra de que las cosas cambien. Si las cosas no necesitan cambiar, ¿para qué seguir trabajando? Pero si resulta que las cosas deben cambiar, de repente todo está por hacer. La crisis que estamos atravesando tiene mucho que ver con esa dualidad. Creemos y constatamos que todo está por hacer y que hay que repensar muchas de las cosas que hasta ayer se daban por inmutables.”
Por tanto:
El urbanismo sostenible o eco urbanismo no consiste en añadir cosas al urbanismo convencional, sino en replantearse todo de nuevo, abordar el planeamiento bajo un nuevo punto de vista desde su inicio y para ello son a menudo un lastre los procedimientos y especializaciones aprendidas
Afirmaba que: “La arquitectura sostenible es la única que será viable en un futuro próximo”
El despacho Pich-Aguilera ha sido uno de los pioneros en España en apostar por una arquitectura industrializada y sostenible, por promover procesos de construcción amables con el medioambiente, por invertir e investigar en nuevos materiales. Un camino difícil y, en sus inicios, muy en solitario.
La primera pregunta de la entrevista fue:
-¿Cuál es el abecé de un proyecto arquitectónico sostenible?
A lo que respondió:
“Existen varios frentes que debe cubrir un edificio que quiera llamarse “sostenible”, es el equilibrio entre todos ellos el que lo hace más o menos bueno. Lo más importante es que la arquitectura del edificio esté concebida de tal modo que se implique un mínimo de recursos materiales y de energía tanto en su construcción como en la obtención de sus condiciones de uso y confort interior (iluminación, clima, agua,...). Hoy en día no es difícil reducir a la mitad esas demandas con respecto a la edificación convencional.
Por otro lado, hemos de ver qué parte de esa demanda de materiales y de energía puede producirse a partir de recursos renovables. Es decir, cómo esos elementos constructivos pueden ser reciclados en un futuro en otros componentes sin necesidad de producir escombro hacia el vertedero y también cómo podemos obtener buena parte de la energía que consume el edificio –calefacción, electrodomésticos, iluminación...- a partir de sistemas de producción de energía renovable –placas solares térmicas, paneles fotovoltaicos, microgeneración eólica...- y maquinaria eficiente ubicada en el propio edificio.
La combinación del conjunto de estos factores, en las circunstancias particulares de cada caso es lo que cuenta, de modo que es más una cuestión de equilibrio entre vectores diversos, que de la fuerza específica que pueda tener cada uno de ellos por separado. Es ésta, y no otra, la arquitectura contemporánea, es decir, la arquitectura genuina de nuestro tiempo, capaz de identificar y transmitir los nuevos valores de una sociedad en plena transformación.”
A la pregunta de si la arquitectura sostenible es rentable y porqué, respondió:
“La arquitectura sostenible es la única que será viable en un futuro próximo. Acaba de aprobarse una Directiva Europea que obliga a que a partir del 2020 todos los edificios públicos produzcan la misma energía que consumen. Esto supone un reto muy fuerte y una tendencia irreversible. Un edificio ineficiente desde el punto de vista ambiental será inasumible por sus costes económicos.
Pero de hecho, hoy ya es más barato un edificio sostenible que otro que no lo es, si contamos no sólo la inversión inicial sino toda la vida útil del edificio ya que los sobrecostes iniciales se amortizan en rangos de tiempo de entre dos y siete años.”
Y continua la entrevista con muchas más cosas interesantes. Lo que más nos llamó la atención a nosotras fue la siguiente afirmación:
“La arquitectura no puede ser un fin en sí misma, sino un modo de cambiar nuestro entorno, un instrumento para mejorar. Ese impulso renovador y vital que tiene la arquitectura de las Vanguardias ha topado siempre con la “academia”, con la tremenda inercia de lo que está establecido y que reacciona en contra de que las cosas cambien. Si las cosas no necesitan cambiar, ¿para qué seguir trabajando? Pero si resulta que las cosas deben cambiar, de repente todo está por hacer. La crisis que estamos atravesando tiene mucho que ver con esa dualidad. Creemos y constatamos que todo está por hacer y que hay que repensar muchas de las cosas que hasta ayer se daban por inmutables.”
Por tanto:
El urbanismo sostenible o eco urbanismo no consiste en añadir cosas al urbanismo convencional, sino en replantearse todo de nuevo, abordar el planeamiento bajo un nuevo punto de vista desde su inicio y para ello son a menudo un lastre los procedimientos y especializaciones aprendidas
¿Arquitectura del futuro?
Los seres humanos siempre estamos imaginando cómo será el futuro, así nosotras hemos investigado en cómo será la arquitectura que nos depara.
Future
Estudiar y aprender arquitectura estimula toda tu existencia y hace que cambies tus hábitos para adaptarte a ella. Son muchas las cosas que dejamos de hacer y muchas las noches sin dormir para dedicarnos a esto.
Sin embargo estamos seguras de ello porque esto es lo que queremos en nuestro futuro. La arquitectura nos da vida y alegrías, fomenta nuestra creatividad e imaginación.
Pero...¿cómo será la arquitectura cuando nosotras terminemos? ¿Cómo será la arquitectura del futuro?
Sin embargo estamos seguras de ello porque esto es lo que queremos en nuestro futuro. La arquitectura nos da vida y alegrías, fomenta nuestra creatividad e imaginación.
Pero...¿cómo será la arquitectura cuando nosotras terminemos? ¿Cómo será la arquitectura del futuro?
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